Blog

07

Abr 2014

La sociedad de la información y su evolución

por Gloria García V...

Como cada año, Telefónica ha publicado su Informe sobre la Sociedad de la Información en España, esta vez referente al pasado año 2013. Tras una intensa lectura de 180 páginas, quizás los números nos bailen un poco. ¿Qué significan todas esas cifras? ¿Qué conclusiones podemos sacar en claro? En las siguientes líneas intentaremos resolver estas cuestiones.

La primera y más importante, es que el elemento catalizador de la transformación digital que nos acompaña no son las nuevas tecnologías sino que son los comportamientos sociales los que están originando nuevas oportunidades, procesos, productos y mercados.

Partiendo de esa base, nos podríamos preguntar ¿y es qué realmente nuestra forma de actuar ha cambiado? La respuesta es evidente. Algunos de las fenómenos que evidencian este cambio de comportamiento de nuestra actual “Sociedad siempre Conectada” son los siguientes: información de primera mano de calidad, ubicuidad en el acceso a Internet, funcionalidad, eficiencia, excesivo autocontrol de todo lo que nos rodea y especialmente, “digitalización de la realidad”, esto es, todo aquello que no esté en la red y que no se ha compartido con nuestros contactos, no ha ocurrido.

Este cambio de comportamiento de la Sociedad de la Información, nos permite enlazar con otro de los puntos fundamentales del Informe, las mega-tendencias, las cuales, a pesar de su raíz social condicionarán otros sectores y por tanto, estarán en el punto de mira de las organizaciones en un futuro muy próximo. Algunas de estas tendencias como el micro-uso, crowd-founding, pervasive computing, Sistema Cloud, wearables, impresión 3d o Big Data, ponen de manifiesto las nuevas exigencias antes comentadas, convenciéndonos una vez más de que el reto digital tiene tanto de social que de tecnológico.

Evidentemente todos estos comportamientos tienen una repercusión en nuestro entorno económico, especialmente en tres tipos de organizaciones, a saber: 1) Sector Telco o de telecomunicaciones, proveedor de redes y conexiones 2) Empresas punteras e innovadoras, pioneras en el desarrollo de productos y servicios tecnológicos 3) Empresas cuyo modelo de negocio es aún analógico y debe adaptarse a las necesidades de la Sociedad Siempre Conectada.

Sin embargo, no todo es camino de rosas para la Sociedad de la Información. Además de estas declaraciones de virtudes de la Sociedad Siempre Conectada que por supuesto representan grandes conquistas cada año, existen una serie de riesgos que se han hecho cada vez más relevantes con la progresiva digitalización.

Uno de ellos, potenciado por la actual crisis económica es la existencia de una brecha digital, esto es, la inaccesibilidad  a los avances tecnológicos por parte de determinados sectores por diversos motivos, ya sean económicos, culturales, logísticos u otros. Aunque la democratización de las TICS ha dado grandes pasos  en los últimos años, aún podemos encontrar personas que o bien no tienen acceso a las nuevas tecnologías o bien son catalogados como “analfabetos digitales”. La existencia de esta brecha digital puede resultar chocante si la comparamos con algunas de las macro-tendencias actuales, como por ejemplo los Wearables. ¿Pueden convivir en este mundo digitalizado usuarios de Smartwatches con otros que no sepan cómo abrir la Bandeja del correo Electrónico?

En el lado opuesto encontramos la dependencia tecnológica y la tan criticada deshumanización de las relaciones que llevan consigo las TICs. Y es que es muy cierto: hablamos más con los que están “conectados” que a los que tenemos alrededor cuando salimos a tomar un café o una copa. Valoramos más la opinión de cualquier desconocido sobre una película o ante la compra de cualquier objeto, que la que pueda proporcionarnos  nuestro círculo más cercano.  

Por otra parte, hemos confundido la acumulación y ubicuidad de la información con el conocimiento. Para la conversión de la Sociedad de la Información en Sociedad del conocimiento hay que tener la capacidad de analizar la información para extraer la que es estrictamente relevante, además de discernir la veracidad de la misma. Ello es muy importante ya que si la información no es correcta, el conocimiento que pueda adquirirse y formarse de ella, será erróneo.

Uno de los riesgos fundamentales y más controvertidos a los que asistimos hoy en día es la protección de la información. Últimamente, la polémica de la privacidad gira en torno al gigante Facebook: la posible apropiación de nuestras conversaciones debido a la reciente compra de Whatsapp o el cambio de política de privacidad con la compra de Instagram son claros ejemplos. Incluso podemos encontrar ejemplos más espinosos como el fenómeno de revenge-porn, el cual desgraciadamente se está proliferando entre las  rencorosas exparejas.

Sea como fuere, estos riesgos de la Sociedad de la Información no deben configurarse como sus limitaciones, sino que han de elevarse como sus retos futuros. Ellos nos permitirán depurar y perfeccionar el proceso de digitalización así como transformar nuestra Sociedad de la Información en una verdadera Sociedad del Conocimiento.

Para una visión más detallada sobre cómo ha evolucionado la Sociedad de la Información en nuestro país, algunas predicciones y tendencias así como el impacto individualizado en cada una de las Comunidades Autónomas, puedes consultar este resumen del Informe completo de Teléfonica sobre la Sociedad de la Información en España, 2013.

Descargar resumen del Informe

Añadir nuevo comentario

Filtered HTML

  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <blockquote> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.